Pido la palabra para contar algunas cosas que me pasan por la cabeza
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Miércoles, 18 de octubre de 2006
Cualquier día y a cualquier hora pudiera suceder. Un puente, un río y alguien. ¿ Quién? Cualquiera. Marcha cansado, con la respiración entrecortada. Hace frío, mucho frío, pero alguien pasea por aquel oscuro y viejo puente. Tiene que pasarlo pero es demasiado largo. Marcha cansado, mirando la luz que se refleja en el agua turbia. Algo se mueve ¿ qué será?- se pregunta. ¿ Será el aliento de una vida que lucha por impedir el naufragio, el hundimiento? Busca una respuesta y se apoya en la barandilla metálica del puente. Observa pero no puede ver nada. El agua estancada en sus ojos se ha llegado a cristalizar. Calor, necesita mucho calor; y lo tiene, pero no es calor artificial lo que necesita. Tiene que latir, sentir, vivir. El calor prefabricado no sirve, los grados no sirven.
Se pasa las manos por el rostro ¡Qué diminuto e insignificante eres! Ve como se retuerce la llama de la vida en el agua y localiza a la muerte que asoma desde las profundidades del agua. Una rama cargada con hojas se va deslizando. Una madre con sus hijos aparece. Un sistema con sus botones intenta salvarse. Todo un mundo con sus especies naufraga, se va hundiendo. El sistema es fuerte y lucha. Tengo que hundirlo, lucha. ¡Eres estúpido!- se dice. ¿Acaso tienes en tu poder las llaves de tus cadenas? Sigue paseando y se ríe. Se ríe tan fuerte que la araña suspendida del puente, atemorizada, rehuye de su compañía.
Eres extraño individuo. Tu risa encolerizada me hace huir de tu pequeñez, de tu absurdo mundo, de tus ojos sólidos, de tus labios dañinos. Vete de aquí. Márchate. Eres aquel que cruzó el puente y me destruyó con su limpieza, con su alegría peligrosa, con su canción destructora y obsesiva. Vete de aquí, porque yo estoy aquí desde siempre, porque yo no me iré, y mi telaraña te arropará y transportará a mi mundo de oscuridad. Te llevaré a las soluciones cobardes. Ya ves, intento salvarte y te odio. Vete de aquí. Vete, fuera te digo. Escapa de mis redes. Márchate idiota. ¿Por qué no te dejas mecer como una hoja por el Dios Sistema? ¿Por qué quieres ser tú y no Ellos? Tu aliento me ahoga. Fuera. No me interesan tus ojos cristalizados. Sé que dentro de poco tu amiga Luna te intentará acariciar y el mar recorrerá las montañas y las llanuras de tu cuerpo y lo veras todo claro. Vete, hoy no vendrá Está encarcelada. Vendrá conmigo si no regresas con Ellos. Por última vez. Fuera.
Por: Taina | Apuntes y relatos | Comentarios (0) | Referencias (0)